La Comarca de la Ulloa (Lugo) está formada por tres municipios (Antas de Ulla, Monterroso y Palas de Rei) y ubicada en el centro geográfico de Galicia, en proceso de ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por su interés cultural y ecológico. La Comarca de la Ulloa está, además, atravesada por el Camino de Santiago, cruce de culturas e historias personales que permean este territorio desde tiempos inmemoriales. 

Estos factores permiten entender el importante patrimonio ecocultural que posee la comarca, tanto material (en forma de patrimonio románico o de castros que recuerdan el pasado celta del territorio) como inmaterial (proveniente de su pasado agrario y que se traduce, por ejemplo, en la Feria de Santos, celebrada cada mes de noviembre desde hace 800 años y considerada una de las ferias más importantes del país).

Todo esto hace de la Comarca de la Ulloa un territorio atractivo, orgulloso de su historial rural y reivindicativo de la preservación de la tradición al mismo tiempo que se actualiza para adaptarse a los nuevos tiempos. Ejemplo de esto último son los numerosos proyectos asentados en la comarca y que desde hace años sientan las bases de un modelo de convivencia y desarrollo comunitario basado en la agroecología, los cuidados, el feminismo o la diversidad sexual y de género. 

Arqueixal, Parada das Bestas, Granxa Maruxa, Sen Máis, Milhulloa, Filla das Fadas, Casa de Ribeiras o Agrocuir son ejemplos de todo esto, iniciativas todas ellas que trabajan a favor de la generación de proyectos ilusionantes que creen oportunidades de vida dignas y que sean compatibles con la necesaria sostenibilidad ambiental. Proyectos todos ellos con los que Milhulloa comparte principios y valores y con los que desde hace años trabajamos cooperativamente.

En la Comarca de la Ulloa tenemos personas que atesoran conocimientos campesinos acumulados a lo largo de la historia. Juventud con ganas de participar en procesos de transformación social. Nuevas personas pobladoras con ganas de encontrar trabajo en tareas y ámbitos que contribuyan al desarrollo del territorio que habita.

«Algo pasa en la Ulloa», decimos. La sensación de que algo late en esta comarca que la hace distinta es una sensación que flota en la atmósfera y que probablemente tenga mucho que ver con las personas que habitan este territorio y con los proyectos transformadores que estas ponen en marcha.